La rocambolesca investidura de Puigdemont

Se acaba la tranquilidad, la próxima semana entramos en una nueva fase de turbulencias por la rocambolesca investidura de Puigdemont. Con lo bien que se está sin Govern, sin procés y sin full de ruta, volvemos a las andadas, la actualidad vendrá cargadita de sobresaltos e irritaciones por todos lados. Como se veía venir, el President va a tener que capear una situación enrevesada, 6 morlacos 6 son los que va a tener que lidiar para salir airoso de la faena.

El primer de la tarda (i del Tardà) se llama Esquerra Republicana, que no parece dispuesta a apoyar una investidura telemática. Y es normal, Puigdemont no es que quiera mirarse los toros desde la barrera ¡es que quiere torear de salón! con la plaza vacía y los toros bien lejos del redondel. Sería muy extraño que consiguiera los votos de sus socios ya que la negativa a regresar a Cataluña facilita a ERC tomar el testigo de la Presidencia; de todos los encarcelados, solo Junqueras se mantiene firme en sus trece, sin renunciar a seguir con la matraca y eso es porque sus aspiraciones siguen siendo las de hacerse con el control. El sentido común nos dice que lo lógico sería correr las listas para que el independentismo hiciera valer su mayoría en el Parlament pero tienen un cierto margen de maniobra para algún que otro gesto simbólico, a pesar de las últimas deserciones que hacen que la situación se parezca cada vez más al cuento de los ratones, el remedio a todos sus problemas es instaurar la República pero a ver quién es el guapo que le pone el cascabel al gato.

Puigdemont se dispone a afrontar una rocambolesca investidura

Otro morlaco que habrá que torear es la oposición, aunque En Comú Podem haya salido manso y el PP salte al hemiciclo con las astas afeitadas, siempre nos quedará la bravura de Inés Arrimadas que, cada vez que tome la palabra, le dará un buen revolcón al independentismo como es normal en ella.

Tampoco parece tener mucha casta la Mesa del Parlament y menos si la preside el hermanísimo de Maragall, elegido maquivélicamente por ser demasiado mayor para ir a la cárcel. Tiene delito que la casta no tenga casta y vaya a salir al ruedo con menos trapío que Ferdinand, el toro de Disney; pero es lo que hay, sin una Forcadell que esté dispuesta a saltarse la legalidad para lograr sus maquinaciones todo el movimiento indepe se vendría abajo, esa táctica augura una nueva aplicación del 155 o siguiendo con el símil taurino, la vuelta de los toros al chiquero y nuevas elecciones.

Puigdemont presi…En su rocambolesca investidura Puigdemont tendrá que lidiar con tres miuras astifinos de los que imponen respeto. Uno de ellos, el Tribunal Constitucional, ummmh,… malas expectativas para un prófugo de la justicia que quiere cortar el bacalao por Facebook Live. La Carta Magna no se la salta un torero y menos aún las disposiciones del Tribunal Supremo, que son las que le impiden regresar porque su destino no sería otro que Soto del Real.
Y hablando de Real, si sale íntegro de todas esas embestidas, al President simbólico de la simbólica República le tiene que dar el visto bueno Felipe VI, cuya rúbrica significaría salir por la puerta grande a hombros de dos millones de votantes gritando: “¡Torero, torero!”

Tomás Sainz
News Reporter
“Los resultados de las elecciones autonómicas de Cataluña del 21D hacen que la forma de ser catalán haya cambiado sustancialmente. Ya no hay solo una forma de expresar nuestra pertenecia a esta comunidad porque ya no hay un modelo de catalán tipo. Hay más"

Anímate y déjanos un comentario: