Empezamos el año derribando iglesias. Demolishing a german church.

En 2018, a falta de pelotas y de caballeros templarios, empezamos tirando iglesias y construyendo más mezquitas.  Como dulces y tiernas ovejitas, observamos la muerte de nuestra propia cultura como el ganado impasible ve llegar al lobo, entregándose y dejándose matar con esa mirada perdida que parece trasmitir la inexorable infalibilidad del destino.

No es cuestión de religión sí o no, se trata de acabar con los tres pilares fundamentales de la identidad occidental, la familia, los estados-nación y el cristianismo. Las satrapías wahabitas cofinancian aquí la construcción de mezquitas para la creciente musulmanidad que nos impone la UE  -dicen que son los que nos van a pagar las pensiones y los que nos ayudarán con la crisis demográfica endémica- mientras la Iglesia, que se queda sin clientela, no tiene razón de ser ni de existir, según el enemigo, organizado bajo los parámetros de esa élite en la sombra que invierte miles de millones en consumar sus planes, financiando partidos políticos, ONGs y colectivos con diversas agendas -feminista, animalista, de género, ecologista, separatista, abortista, etc- conformando una perfecta máquina ejecutora y dictatorial.

Hasta los partidos que alguna vez fueron la derecha política, hace mucho que fueron timoneados al centro derecha como una operación más de marketing electoralista, convergiendo con la socialdemocracia, con aparente distinto ritmo pero con las mismas intenciones de colaboracionismo antipatriota y globalista. Están todos a una, centro derecha, socialdemocracia e izquierda, pasando por el mismo aro. En Alemania, más de lo mismo, CDU y SPD, bajo idéntico patrón y mando, arruinando el país, acabando con las preferencias nacionales de los alemanes en favor de los extranjeros. En Inglaterra, idéntico viento, sólo hay que ver al alcalde de Oldham imponer la oración musulmana en el consejo municipal, las patrullas policiales de la sharia vigilando que se cumplan sus leyes a rajatabla en las calles de mayoría musulmana, Choudary, líder de la comunidad barbuda reclamando la sharia en su país de acogida y manifestándose junto con los suyos con banderas del ISIS, escoltados por la policía y acompañados con sus mujeres burkanizadas detrás de ellos, ante la incredulidad de los ingleses, y así podemos seguir hasta redoblar el infinito.

Y el mismísimo Vaticano haciendo mutis, infiltrado hasta las cachas como los partidos políticos, Bergoglio diciendo que “a Jesús no hay que darle un protagonismo excesivo” y que “su vida, humanamente hablando, acabó en un fracaso, el fracaso de la Cruz”, haciendo llamamientos para acoger refugiados, “que cada iglesia acoga una familia” a la vez que calla cuando estas son derribadas y escombradas. También pidió “un gobierno mundial para salvar a la humanidad” en su 2ª encíclica firmada en mayo de 2015. (https://www.youtube.com/watch?v=UFDo9L5WBQM y https://www.youtube.com/watch?v=vFfDimeLBC0)

Con este panorama comprenderán ustedes la que se nos viene encima, completamente rodeados de un complejo sistema que toma, impone y blinda decisiones que nos condenan a la ruina económica y moral y, sobretodo, que nos deja sin identidad, sin cohesión, como mera suma de individuos aislados, perdidos y manipulados, enfrentados, defendiendo falsas creencias e ideologías-fachada que sólo nos conducen a enlodarnos con el aval de nuestra conformidad.

El derribo de esta iglesia alemana simboliza, ni más ni menos, la negación de la historia de la civilización occidental, de las grandes conquistas y sacrificios, en todos los terrenos, de nuestros antepasados, de todos aquellos que se jugaron la vida y la perdieron para que sus descendientes pudiésemos tenerla mejor, y nosotros les traicionamos, luchando cada cual por sus propias ventajas sin dar importancia al enemigo común, ése que ya está llamando a nuestras puertas, el Gobierno Mundial, como dijo Francisco.

(Aquí la maravillosa iglesia alemana de Immerath que han tirado abajo; https://www.youtube.com/watch?v=UGyj3MbSbCo)

 

 

 

 

 

Miguel Martín
News Reporter

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