Desarmando a ETA (y la traición del PP)

Javier de Ybarra y Bergé fue un empresario, escritor y político español. Licenciado en Derecho. Llegó a ser alcalde de Bilbao. En 1977 ETA le secuestró por no pagar el impuesto revolucionario para financiar su criminal causa. ETA pidió un rescate de 1000 millones de las antiguas pesetas. En caso contrario sería “ejecutado”. Finalmente, un mes más tarde, tras un largo y cruel encierro, Javier Ybarra y Bergé fue asesinado el día 22 de junio de 1977, convirtiéndose en el primer asesinato de ETA de la por entonces joven democracia española. Durante el cautiverio había perdido 22 kilos y toda su ropa olía a orina y a excrementos. Al practicarle la autopsia, se determinó que tenía las paredes intestinales pegadas, síntoma evidente de que los terroristas casi no le habían alimentado durante su confinamiento. La cruel y abyecta indignidad con la que sus despiadados verdugos intentaron machar sus últimos días de vida no hace la más mínima sombra a un auténtico héroe de nuestra democracia. Era un tipo culto e inteligente, con gran capacidad de trabajo, diligente y afable, un caballero de grandes valores humanos. Un liberal-conservador convencido, miembro de la Real Academia de la Historia, hijo y nieto de una familia de grandes banqueros y empresarios vinculados a minería, a la siderurgia y al sector eléctrico del País Vasco.  Hoy en día sus hijos y sus nietos luchan por honrar la memoria de Javier Ybarra y por defender los valores en los que siempre creyó.

Gregorio Ordóñez Fenollar fue un periodista y político español afincado en el País Vasco asesinado por ETA el día 23 de enero de 1995, en vísperas de las elecciones municipales de mayo a las que se presentaba como el candidato del Partido Popular a la alcaldía de San Sebastián. Gregorio Ordoñez disfrutaba de una comida en el bar La cepa de la parte vieja con  algunos compañeros del ayuntamiento, entre los que se encontraba María San Gil. Un encapuchado irrumpió en el restaurante dirigiéndose a la mesa donde estaba sentado Gregorio Ordoñez y, situándose detrás del mismo, a muy corta distancia, le apuntó con una pistola y le disparó en la cabeza, quitándole la vida y dejando huérfano de padre a un niño de un año y dos meses. Mientras, otro compañero, esperaba vigilante en el callejón de Santa Cora para asegurar el crimen y la consiguiente huida. Durante los últimos 20 años, su tumba ha sido profanada en varias ocasiones ante la pasividad de la sociedad. Este hecho, unido a las circunstancias viles y trágicas que rodearon su muerte jamás podrán manchar la nobleza y la dignidad de Gregorio Ordoñez. Un héroe que luchó por la libertad. Un símbolo de nuestra democracia. En San Sebastián sacó a su partido de la oscura cueva en la que estaba escondido hasta convertirlo en el más votado. Trajo esperanza a las personas que vieron en él un líder que se enfrentaba con argumentos y valor a los explosivos y a las balas, demostrando que la gente de buena voluntad solo necesitaba un faro para llegar al buen puerto de la libertad. Y sobre todo mandó un mensaje alto y claro a los terroristas que les hizo temblar: él no les tenía miedo y los que le siguieron tampocoTras su asesinato, el Ayuntamiento de San Sebastián le concedió la Medalla de Oro a título póstumo. En su memoria se constituyó en la Fundación Gregorio Ordoñez y su hermana Consuelo Ordoñez lucha con brazo firme desde COVITE (el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco), que junto a otras asociaciones de víctimas, luchan infatigablemente por difundir la memoria y dignidad de todas las víctimas del terrorismo etarra. Recientemente y tras el evidente cambio de rumbo del PP Vasco, Ana Iribar, su viuda, ha afirmado, que si su marido levantase cabeza sentiría «vergüenza hacia los suyos» y «repugnancia porque muchos ciudadanos votan unas siglas tan terribles como las de BILDU». «Sentiría vergüenza y repugnancia»

Dos años después del asesinato de Gregorio Ordoñez, ETA secuestraría y asesinaría a Miguel Ángel Blanco, sometiendo al Gobierno a un chantaje que conmocionó a España entera. Más de 6 millones de personas salieron por primera vez a la calle en lo que se conoció como el espíritu de Ermua, un movimiento civil y espóntaneo en solidaridad con Miguel Ángel Blanco. Un movimiento de rechazo hacia el terrorismo. Un movimiento que defendía la libertad. Casi 20 años después, la llama del Espíritu de Ermua se halla prácticamente apagada. A base de concesiones, la izquierda abertzale se ha hecho más fuerte que nunca en el Páis Vasco. Sus prácticas intimidatorias, así como la educación en la mentira y el odio, son ampliamente consentidas.

El gobierno de Rajoy ha seguido la hoja de ruta de Zapatero en lo concerniente a política antiterrorista y defensa de la unidad de España. Es cierto que desde Octubre del 2011 ETA no mata. Ahora en cambio manda, y gobierna en muchos muncipios y gozando de gran vigor político, con una representatividad insólita en su criminal historia. Hemos aceptado la legalización y excarcelación de los terroristas a cambio de que no asesinen. Hemos sucumbido al chantaje. Esto puede ser tolerado en una sociedad con un sistema de valores quebrados, pero indudablemente no en una que proclame como valores supremos e irrenunciables la vida, la verdad y la libertad. El Partido Popular no ha luchado, salvo en honrosas y aisladas ocasiones por los valores de “libertad, lealtad, dignidad o sinceridad” por los que Javier Ybarra y Gregorio Ordóñez dieron la vida. El Partido Popular ha claudicado. Los pistoleros han vencido.

El etarra asesino Valentín Lasarte, condenado a 400 años de cárcel por su participación en siete asesinatos y hasta 40 en grado de tentativa, entre ellos los de Gregorio Ordóñez (PP) y Fernando Múgica (PSOE), fue excarcelado el pasado mes de marzo del 2015. Sólo ha cumplido 19 años de condena. La cuenta sale a 2 años y siete meses por asesinato. Ante la impasividad del gobierno español, escondido tras el fallo del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, cuyas sentencias si bien son obligatorias no son ejecutivas (es bien sabido, que en otros países no siempre se ejecutan) los españoles hemos asistido indolentes a la excarcelación de los asesinos más terribles de la democracia a pesar de que la sentencia se refería a un caso concreto, y a pesar de que los ministros de Justicia e Interior, en comparecencia conjunta, mintieron categóricamente al afirmar que la sentencia de marras no supondría una excarcelación masiva. Pues bien, la felonía se ha consumado y se han soltado a asesinos, violadores y terroristas del GRAPO que con sus crímenes han conmocionado y hecho mella en la sociedad española.

Es repugnante contemplar como De Juana Chaos recibe asilo político de Venezuela. Es más, según hemos sabido recientemente, regenta plácidamente una licorería en Chichiriviche, una paradisíaca localidad del Caribe venezolano, pese a la orden de detención expedida contra él.

La prueba de que ETA sigue igual de viva, es que nunca han entregado las armas y siguen haciendo comunicados, como en el reciente comunicado en el Aberri Eguna del 5 de Abril del 2015 en el que exigen que se fortalezca el proceso de liberación de presos y en el que reivindican la independencia de Euskal Herría.

Grave enfermedad la que padece nuestro gobierno que asume como propio el infame pacto alcanzado con los asesinos, cuyo contenido no ha trascendido a los españoles. Asesinos que no dudaron en matar en el pasado y que al no disolverse volverán a hacerlo en un futuro si dejaran de atenderse sus pretensiones.

Grave enfermedad la del Partido Popular, que con dureza hostigaba al gobierno anterior a cuenta del infecto chivatazo a ETA perpetrado en el Bar Faisán, pisoteando la memoria de todas las víctimas, y que enmudeció a su llegada al gobierno, insultando la inteligencia de todos los que con esperanza confiábamos en que se hiciera justicia en un suceso de extrema repugnancia.

Grave enfermedad la de nuestro ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, que ignora y ningunea a las asociaciones víctimas del terrorismo, con las que no mantiene un diálogo fluido. Este diálogo a veces es inexistente, humillando y manchando por consiguiente la dignidad de sus miembros. Asimismo, no ha tenido a bien perseguir a los cerca de 30 etarras que permanecen fugados, entre los que se encuentra Josu Ternera y de la mano del Ministerio de Justicia, ha incumplido su promesa de ilegalizar las diferentes franquicias políticas de ETA como se comprometió el PP en su programa electoral. Para el recuerdo quedará su ignominia al afirmar que de no haber excarcelado a Bolinaga, carcelero y torturador de Jose Antonio Ortega Lara, habría prevaricado.

Grave enfermedad la de nuestra oposición que lo acepta, cuando no lo alienta y promueve.

Grave enfermedad la de nuestros diputados, quienes no han tenido a bien derogar la autorización parlamentaria para negociar con ETA diez años después de haberse concedido.

Grave enfermedad la de partidos como Podemos que abiertamente simpatizan con la causa abertzale justificando la explicación política de los atentados, muy diferente de la real que es la imposición de un sistema totalitario y excluyente en el País Vasco. Presos de ETA han propuesto que se vote a Podemos y no al partido proetarra Amaiur en las próximas generales. Porque no olvidemos que Podemos apoya abiertamente las marchas a favor de los presos etarras. Hemos visto a su líder, Pablo Iglesias Turrión, dar discursos en herriko tabernas y consignarse su nombre como la persona de contacto en Madrid de la organización proetarra Herrirá.

Grave enfermedad la de nuestro estado de derecho en la que hay más de 300 asesinatos de ETA sin resolver, debido  a los graves errores que forman parte del anormal funcionamiento de la Administración.

Grave enfermedad la de nuestra justicia y nuestro estado de derecho que 10 años después del peor episodio terrorista que ha vivido este país, me refiero al 11M, los familiares de las víctimas y el conjunto de los españoles seguimos sin conocer la autoría del atentado, con un juicio torpe y falsamente fundado, con tramas sin investigar, pruebas ocultadas, manipuladas o destruidas. Con el pacto de silencio cerrado entre el poder político y el poder fáctico.

Pero sobretodo. Grave enfermedad nuestra sociedad que tolera todo esto.

Es el momento de recuperar Viejos valores perdidos.

El siguiente vídeo está dedicado a los héroes de nuestra democracia. El cobro de sus vidas ha servido para iluminar las nuestras y hacernos mejores.

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Ciudadano Cualquiera
News Reporter
Soy un Ciudadano Cualquiera. Individualista, iconoclasta y políticamente incorrecto. Iniciado en el "nosce te ipsum". Arquitecto, dibujante, músico y escritor en mis ratos libres. Me interesa la política, la economía, la historia; la cultura en todas sus variantes. Creo en la libertad. Soy un agnóstico (filognóstico) con valores católicos.

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