Cartas desde Hiroshima: Puta no tendría que ofender

Querido alcalde de Santiago (creo que Martiño es tu nombre):

¡Ole tú! Veo, por los medios, que has considerado que “puta” ya no debería ser ni hiriente ni ofensivo. ¡Qué maravilla oye! Yo no sé porqué esa palabra no se incluye en oraciones de clases de lengua de niños de primero de primaria. Yo recuerdo que hacíamos frases como: “La madre de Juan es la abuela de Jorge” o “El padre de Miguel es carpintero”. Ahora, para dar más datos, podemos decir que “la puta madre de Juan es abuela de Jorge y de alguno más, seguro” o ” El puto padre de Miguel es carpintero y, por lo visto, alguna cosa más”. Es más, te invito a que, a partir de ahora, como insulto cariñoso, llames putas a las mujeres que te encuentres o putos a los varones, y de paso que les expliques que no deberían sentirse ofendidos, que forma parte de la sátira.

¿Que por qué digo esto? Hombre, has dicho a todos los católicos de España que, dado que se enmarca en un pregón satírico, el llamar puta a la Madre de Dios no debería ser ofensivo para nadie. Martiño, querido, te voy a poner un ejemplo para que lo entiendas, a ver si así comprendes el disgusto de la gente.

Digamos que alguien, que no te conoce de nada, empieza a decirte “cosas satíricas” y, además, llama a tu madre meretriz. Según tu argumentación, se te iba a romper el pecho de tanto que te ibas a reír. Como está enmarcado en un contexto satírico, que alguien llame prostituta a tu madre debe ser un descojono. Pero siempre en un contexto satírico ¿eh? Fuera de eso ya le partes la cara si quieres, pero en un contexto satírico te puedes reír de que a tu madre le llamen puta.

Uf, Martiño, yo no sé tú, quizá es que soy un retrógrado, pero yo no lo veo. Si a mi madre, en un ambiente satírico, le llaman puta, a mi me molestaría. Igual es que no tengo sentido del humor, pero no imagino la situación que me hiciera gracia que hablaran así de mi madre. ¿Sabes por qué? Porque para mí, mi madre es SAGRADA. Igual no sabes lo que significa eso, pero eso implica que tiene un valor más allá del concepto mismo. Quizá no sea la mejor mujer del mundo, pero es mi madre. Pero ya te digo, dado que entiendo que a ti te haría gracia, debe ser una cuestión de sensibilidades.

Sin embargo, más allá de las sensibilidades, está el RESPETO. Sea satírico o no, tú tienes que respetarme a mí y yo a ti. Pongamos que a mi no me duele que me metan el dedo en el ojo. Eso está muy bien, pero no me da derecho a metértelo yo a ti, por mucho que no me duela a mí, porque a ti sí que te duele. Según tu manera de pensar, como a mi me hace gracia que me metan el dedo en el ojo eso me da derecho a que yo haga lo mismo contigo. ¿Te parece normal? A mi no, pero si hace falta yo me adapto.

La Virgen María para los cristianos es sagrada, tanto como para ti debería serlo tu madre. Si has decidido que no lo sea, allá tú, pero que los cristianos tengan que soportar justificaciones de un personaje público como tú sobre haberse sentido ofendidos… ¿Qué tipo de vocación al servicio público tienes tú?¿la del chulo del patio que le quita el bocata al bajito? Los cristianos, aunque esté de moda mofarse de ellos y meterse con sus creencias, tienen sentimientos, y sentimientos religiosos. Que tú no los tengas a mi me da igual, pero eso no te da derecho a ridiculizarlos. Porque, del mismo modo, por tal arbitrariedad, estás diciendo que la gente contigo podría hacer lo mismo, y estarías cargándote tus propios derechos. Pero no, con cargarte los derechos de quienes no piensan como tú es suficiente… ¡los tuyos que no los toquen! ¡malditos fascistas, siempre oprimiendo!

Bueno Martiño, sólo quería exteriorizar lo que me generan tus comentarios acerca del pregón de carnaval de Santiago. Sinceramente me duele que una persona que se dedica al servicio público se cague en los sentimientos de tantas personas, pero yo sólo te voy a pedir un favor: no digas que tú estás para servir a todos. Cuando te pregunten, ten valor y di que tú estás para favorecer a quienes piensan como tú y cagarte en quienes no lo hacen. Así, al menos, no engañarás a nadie. Y, por favor, reconsidera tus palabras. Si en un acto satírico se hubieran atacado los derechos de la mujer a través de mofas machistas, tú los habrías condenado, porque son SAGRADOS. Habrías salido diciendo que hay cosas con las que no se juega, que no todo vale… y mil cosas más para decir que eso está fuera de lugar.

No te pido que la Virgen María sea sagrada para ti; solo te pido que respetes a las personas para quienes sí que lo es. Por tanto, no pretendas hacernos quedar como imbéciles por defender aquello que nosotros sí consideramos sagrado, diciendo que no sabemos distinguir la sátira de lo serio, porque me da que con aquello que consideramos sagrado no nos gusta que se metan.

 

Acta est fabula
News Reporter
Ante la oportunidad de la decadencia se puede ser políticamente incorrecto. Y si necesita más galones, quizá no haya entendido nada. La Inquietud salvará al mundo, o nos extinguiremos por imbéciles.

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